Hablemos de psicomotricidad

▪️ MARTES DE TERAPIA ▪️
“Hablemos de Psicomotricidad” 🤸 por la Lic. Antonella González, miembro del Equipo del IPPL 📝
¿Cuándo nace la psicomotricidad?
Voy a contarles desde la psicomotricidad, cómo se define al cuerpo para que ustedes se ubiquen en la lógica del pensar al cuerpo. Para eso, les voy a contar brevemente sobre su origen. Esta disciplina nace a principios del siglo XIX. El doctor Ernest Dupré, en 1905 es quien introduce por primera vez en el discurso médico la denominada debilidad motriz, que describe como un estado patológico y congénito del movimiento.
En esta debilidad hay un proceso que frena el desarrollo de las funciones motrices y los actos cotidianos de la vida. Es entonces que la psicomotricidad toma su propio protagonismo frente al malestar que le provoca a un sujeto hacer algo mal..
Luego, Henri Wallon, fue quien incorporó la emoción, como un objeto científico, y describió que ésta es vehiculizada a través del tono, la postura y el gesto. El tono es un tema muy importante para la psicomotricidad ya que prepara y guía el movimiento, y al mismo tiempo en las posturas puede expresar frustraciones afectivas.
Desde sus comienzos se encuentra ligada a los tratamientos de trastornos psicomotores de la niñez y adolescencia, para luego extender su campo de intervención a todas las problemáticas de la construcción del cuerpo , y en particular se ocupa del bienestar de un sujeto que siempre es corporal.
¿Qué es la psicomotricidad?
La psicomotricidad no es simplemente la sumatoria entre lo psico y lo motor, sino justamente se trata de poner en valor, lo que afirmó Henri Wallon en sus investigaciones, que es que el movimiento conduce la afectividad, a partir y especialmente del tono. El movimiento posibilita que el niño o niña pueda desarrollar el tono y regularizarlo, permitiendo un bienestar físico y equilibrio psíquico.
La psicomotricidad es una disciplina que, a partir de su objeto de estudio, se propone el diagnóstico, la investigación y la asistencia del niño/a a partir del cuerpo en sus manifestaciones. Es una práctica educativa y terapéutica que le interesa la construcción del cuerpo y las problemáticas del mismo. Los trastornos que afecten o perturben la capacidad de generar movimiento (praxias), en la expresividad o el acceso al juego corporal, pueden ser abordados desde nuestra disciplina.
¿Qué es el cuerpo para la psicomotricidad?
Es el cuerpo, el objeto de estudio, que puede observarse en los procesos de comunicación y aprendizaje. Pero también en las pequeñas acciones de la vida cotidiana y en cómo uno se siente partícipe en ellas.
El abordaje del cuerpo que desarrolla la psicomotricidad, no el mismo que en otras disciplinas, sino que lo observa y lo estudia a través de las diferentes manifestaciones corporales, como lo son la mirada, la escucha, la gestualidad, el contacto, la voz, el rostro, las praxias, entre otras. Es decir todo lo que te implique como sujeto individual, como persona, ligado a como uno siente cuerpo y lo habita.
El cuerpo que ocupa a los/as psicomotricistas no es el cuerpo organismo, sino la construcción del mismo que se hace a lo largo de la vida. No hace falta decir que no podemos sobrevivir al nacer, necesitamos imperiosamente de los otros, madre, padre, abuelos, quien nos críe, nos mime, nos acaricie pero especialmente nos alimente y nos sostenga.
Por eso no sabemos nada de nuestro cuerpo, no sabemos dónde empieza y dónde termina nuestro cuerpo. Tendremos que aprenderlo, construyéndolo con las propias experiencias.
Los/as psicomotricistas, trabajan especialmente con su propio cuerpo, que le dan un lugar muy destacado al juego espontáneo, que lo llaman juego corporal. Para brindarle seguridad y confianza al destinatario, lo que creará un espacio ameno para darle lugar a la expresión y creatividad.
“A la psicomotricidad le ocupa el saber sobre el cuerpo en sus manifestaciones” Calmels, D.
¿Por qué acudimos a la Psicomotricidad?
A la psicomotricidad acudimos por muchos motivos, acudimos porque las conquistas del cuerpo como sostener la cabeza, pararse, caminar no aparecen a tiempo. Porque tenemos movimientos imprecisos, poco ajustados, que se incrementan cuando alguien nos mira o cuando nos mostramos a los otros. Porque tenemos muchas veces dificultades para controlar los esfínteres (dejar los pañales), en el momento adecuado. Cuando presentamos dificultades en la lecto-escritura, en el aprendizaje, o en la adquisición del lenguaje o en la adquisición de pautas del desarrollo (caminar, correr, saltar, etc.), podemos consultar también cuando aparecen dificultades en la lateralidad, dificultades para concentrarse, memorizar, por nombrar algunos.
¿Y qué podemos hacer con los adultos?
Repensar la noción de bienestar en nuestro propio cuerpo. Podemos volver a esa fuente de información que es el propio cuerpo, cómo nos sentimos, cómo nos percibimos, cómo canalizamos nuestras emociones, dónde asoman, nos alteran nuestra vida. Por eso es tan necesario escuchar al cuerpo, a nuestro cuerpo.
La psicomotricidad tiene diversas herramientas y recursos para abordar múltiples dificultades y trastornos que podremos ir detallando más adelante.
Antonella González
Licenciada en Psicomotricidad

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